<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829456353720780222</id><updated>2011-05-04T07:17:35.498-05:00</updated><category term='Fragmentos'/><title type='text'>El escribidor y la musa huraña</title><subtitle type='html'>Un lugar de encuentro entre el escritor o escribidor y la musa de la inspiración. Es un rincón oscuro, apartado, donde la vida y el sueño cobran forma entre verbos y adjetivos; es el lugar del crimen.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elescribidorylamusahurana.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829456353720780222/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elescribidorylamusahurana.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Arneth Cohen</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>2</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829456353720780222.post-2638620147146012659</id><published>2009-02-28T13:55:00.000-06:00</published><updated>2009-02-28T14:08:07.342-06:00</updated><title type='text'>EL HADA VERDE</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_r74AetHxvLk/SamY6CEyt5I/AAAAAAAAABc/47dwpNqlevs/s1600-h/mi+amor+037.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5307941758589646738" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_r74AetHxvLk/SamY6CEyt5I/AAAAAAAAABc/47dwpNqlevs/s320/mi+amor+037.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Un buen día vino a mi jardín un hada verde. Pintó, como si se tratase de su jardín, mis flores y mis enredaderas de colores, algunos incluso desconocidos a mis ojos. También perfumó los cielos y los aires de mi espacio con un aroma dulce e irreconocible, pero que a la postre en mi, se haría indispensable. También llenó el silencio con sus risas y sus cantos, y llenó la quietud de mi valle con los vuelcos de daba entre las plantas, con esos giros llenos de energía, inesperados, divertidos y sensuales; danzaba, brincaba, corría y corría y se daba tumbos y entre tumbos se revolcaba y luego se recostaba entre los verdes del césped para perderse en los azules del cielo, enmarcada por los rojos, los amarillos, los púrpura y los anaranjados de mi jardín.&lt;br /&gt;Un buen día decidí espiarla. Y la seguí por semanas y por meses sin que ella se diera cuenta de mi presencia. Me convertí entonces en testigo de aquella aventura diaria en la que convertía su vida. Admiré, ya de cerca, las formas de su cuerpo y la perfección de su rostro; su coquetería natural, el trazo de su figura, la estela, su feminidad escondida y a la vez abierta. Me envolvieron su mirada y sus bellos labios, y con ellos, devoró mi voluntad y mis expectativas: ya era suyo, me había hechizado, aunque ni ella ni yo lo sabíamos. Un día me descubrió y lejos de asustarse o incomodarse, me invitó a jugar con ella. Y jugamos, fuimos cómplices del juego que no tiene límites ni reglas, un juego que sólo las hadas y los niños comprenden, aunque yo no fuese un niño. Descubrimos lo diferentes que éramos y nos conformamos a mirarnos de lejos y, de vez en cuando, sonreírnos, tímidos, infantiles… luego ella se echaba a volar para internarse en las nubes y regresar a los pocos minutos con un obsequio para mí: un pedazo de algodón que ella me invitaba a comer, un pedazo de cielo que ante mis ojos y para mi sorpresa sabía a manzanas acarameladas. Cuando se nos acababa el dulce, ella iba por más, como si no se le agotara el entusiasmo por sorprenderme.&lt;br /&gt;Y me sorprendía. Y me encantaba.&lt;br /&gt;Luego, sin que yo me lo esperara, me dijo en secreto que me quería. Yo enmudecí. Pero seguí jugando: porque yo también la quería.&lt;br /&gt;Así, al pasar de las estaciones, caí irremediablemente enamorado de su fantasía. Y de ella. Surgió en mí una enorme necesidad de besarla y acariciarla y bailar y volar a su lado. Ella también lo deseaba. Decidimos amarnos. Un mal día la tomé con mis manos y la lastimé. No lloró, sólo se chapeó el rostro y me mostró la lengua en juego. Quise besarla, pero las dimensiones de mi boca representaban un peligro para ella. Yo era un gigante y ella apenas un botón de flor. Nuestro amor era imposible. Se lo expliqué. Ella, lloró. Y yo lloré. Ella se escondió y yo abandoné el jardín.&lt;br /&gt;Comencé a morir sin ella.&lt;br /&gt;Acudí a la religión y a la sabiduría de mi tiempo para encontrar consejo. Visité al viejo brujo del pueblo y le expliqué mi problema. Él sonrió. Abrió uno de sus libros, el más grande de todos, buscó una página y luego, con el índice de su mano derecha, señalo algo, una figura diminuta que sostenía con las dos manos un trébol de cuatro hojas. Sólo asentí y cerré los ojos. Él tomó su vara y bramó en latín las palabras mágicas… Y así fue como sucedió. Aquél fue el día en que decidí convertirme en duende. Al día siguiente la esperé ansioso y bien peinado entre las hojas del eucalipto que ella había pintado de amarillo…&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829456353720780222-2638620147146012659?l=elescribidorylamusahurana.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elescribidorylamusahurana.blogspot.com/feeds/2638620147146012659/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8829456353720780222&amp;postID=2638620147146012659' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829456353720780222/posts/default/2638620147146012659'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829456353720780222/posts/default/2638620147146012659'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elescribidorylamusahurana.blogspot.com/2009/02/el-hada-verde.html' title='EL HADA VERDE'/><author><name>Arneth Cohen</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_r74AetHxvLk/SamY6CEyt5I/AAAAAAAAABc/47dwpNqlevs/s72-c/mi+amor+037.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8829456353720780222.post-5630655738530588247</id><published>2007-08-14T20:18:00.000-05:00</published><updated>2007-08-14T20:24:38.505-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fragmentos'/><title type='text'>EL HOMBRE DE LOS DOSCIENTOS SEIS AÑOS (fragmento)</title><content type='html'>1&lt;br /&gt;Érase una vez un hombre de doscientos seis años; ochenta en la primera, setenta y dos en la segunda y cincuenta y cuatro en su tercera aparición sobre la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese hombre era yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hombre de doscientas seis primaveras, capturadas cada una en la memoria de mi alma, resguardadas por milenios… un hombre de mil recuerdos, tan distintas unos de otros, pertenecientes a distintas vidas, todas mÍas, testigos fieles de distintos ambientes, de distintos lugares en el mundo, de diferentes ciudades natales… Atenas en la primera, Liverpool en la segunda, Berlín en la tercera…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fui un artesano creyente de Atenea, centurias antes del Cristo rey; ladrón en el 1800, en la fría ciudad de Liverpool. Y en una tercera, fui un prófugo de lo terrible, hombre de bien, bastardo según las costumbres y las malas lenguas, enemigo del tirano en la Alemania de la segunda guerra… aquella que se desmoronó entre el remordimiento y el odio del resto del mundo… ahí fui un necio, un optimista, un hombre sin sentido común. Y reflejaba mi optimismo y mi sinsentido en las palabras y en las acciones. Me convertí en ave y reptil con tal de escapar de la maldad del mundo, de la maldad del vecino, de la ignorancia maldita, del odio entre hermanos. Huí mil veces y me escondí entre verbos y pancartas. Fui un creyente y besé la cruz, fui buen hijo y besé la mejilla de mi madre; fui un buen amigo y besé a muchos; fui amante y la besé a ella, la niña de los lentes y las bufandas; fui Judas y besé al tirano. Todo en aquella ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella ciudad que quedó atrás después de mi muerte. Mi tercera vida. En la que me enamoré como niño, en la que morí como hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero…&lt;br /&gt;Era el turno de una cuarta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, una cuarta vida, un cuarta existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era el turno de nacer en el llamado tercer mundo; nacer moreno, por parte de madre y con tendencias a calvo prematuro por parte del padre. Era turno de probar el sabor de los frijoles charros y las tortillas calientes; de tomar mezcal y cerveza de raíz, de visitar “Six Flags” deseando estar en “Disney world”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era turno de beber leche materna; leche de madre mexicana. Y también, en esta cuarta, sería la ocasión de romper piñatas, pedir posada, bailar guaracha, comer tamales, jugar la cascarita y gritar”Viva México” sin remordimientos cada día quince de septiembre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta cuarta visita, mi tercera reencarnación, viviría al lado de seres amorosos pero pobres, tan inteligentes y perspicaces como ignorantes. Mi padre, sería obrero sindicalizado y mi madre, ama de casa de profesión con doctorado en pañales de tela (de los que ya no había). Para completar el cuadro familiar, tendría como hermano a un mocoso de doce años de edad, que hacía ya tiempo había decidido acompañar a quien sería mi padre en la jornada laboral, dejando de lado los libros y las engorrosas e inútiles lecturas de la educación primaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi hogar sería como el de tantos, de aquellas casas que sólo eran  deseables para los indigentes. Una casita humilde, una casa como miles, perdida entre miles, una de miles, una de tantas, de aquellas que presentan a la vista como único ornamento la ropa recién lavada y tendida y dos tanques de gas, uno activo, el otro al lado; maceteros, flores muertas, perros y más perros; columnas de ladrillos apilados unos sobre otros, simulando sueños inalcanzables, promesas fallidas, promesas viejas, promesas de novios, promesas que sólo se aceptan entre pobres…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viviría en una ciudad perdida. La más grande del mundo; la más ajena a todo lo demás… la ciudad dormida, la resurgida entre cenizas, la de las  oportunidades tan infinitas como invisibles…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tercer mundo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi cuarta vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era turno de ser mexicano.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8829456353720780222-5630655738530588247?l=elescribidorylamusahurana.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elescribidorylamusahurana.blogspot.com/feeds/5630655738530588247/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8829456353720780222&amp;postID=5630655738530588247' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829456353720780222/posts/default/5630655738530588247'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8829456353720780222/posts/default/5630655738530588247'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elescribidorylamusahurana.blogspot.com/2007/08/el-hombre-de-los-doscientos-seis-aos.html' title='EL HOMBRE DE LOS DOSCIENTOS SEIS AÑOS (fragmento)'/><author><name>Arneth Cohen</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
